Que dure hasta que acabe.
..y que nunca termine

14 de junio de 2012

Un idiota más en el mundo,menos aire para respirar

Siempre hay personas en nuestra vida que se atreven a decir cómo eres o cómo deberías ser. Te infravaloran,te mienten, te toman por tonta o ingenua.
Sí,ese tipo de gente que sólo se dirigen a ti cuando necesitan un favor,como si hubieran estado ahí cuando tú les necesitabas y que pronto dejarán de hablarte hasta que te vuelvan a necesitar.
Me he cansado de ser la de siempre,a la que se recurre cuando otros fallan. ¿Qué pasa si alguien me falla a mi? Empieza a ser rutina.
De los que me han demostrado quererme he aprendido que si quiero llegar a ser grande tengo que tener valor para pegarme el tortazo de mi vida,caer,una y otra vez,pero seguir adelante. Hacer que el resto se pregunte por qué sigo sonriendo a pesar de todo, y poder responder que soy feliz.


Siendo lo que soy,a mi manera,una chica normal de dieciséis años. Y reconozco que me equivoco como la que más,en mi inútil esfuerzo por descubrir el mundo yo sola.
Quizá la confianza,esa que tan rápido deposito en los demás, sea la que me falte en mi misma. Aunque siempre tengo alguien a mi lado que me ayuda a recuperarla y me recuerda lo que valgo,porque a menudo se me olvida.
Desde pequeña intento seguir el consejo de comerme el mundo cada día; llueva,truene,nieve o me levante con los ánimos tres o cuatro metros por debajo del suelo.
Porque hay cosas que nos pasan continuamente,que no les damos tanta importancia,pero cuando nos ponemos a recordar son las primeras que nos vienen a la cabeza porque nos hicieron felices en su momento.
Mensajes de buenos días,ver fotos en la cámara nada más llegar a casa,decir algo a la vez que otra persona, que te sorprendan con un abrazo por detrás,incluso he llegado a notar como alguien sonreía al otro lado del teléfono mientras yo hablaba.
No parecen gran cosa,pero a la larga te das cuenta de que han sido importantes.


Aunque a veces no está bien recordar momentos o personas que te han hecho sentir mal,soy de esas que prefiere callárselo, aguantarlo todo hasta llegar a casa por la noche, y llorar cuando nadie la escucha.
No porque sea débil,sino porque llevo mucho tiempo siendo fuerte.
Por muy triste que suene,la vida me ha enseñado a ir con cuentagotas con las personas que de verdad valen la pena y se merecen mi confianza. Demasiadas decepciones y gente que te deja tirada.


Yo al contrario; si te quiero, te querré hasta el final.