Y con esto no quiero decir que tengamos que estar mal para saber valorarte, sino que me hacen ver lo mucho que odio estar así contigo.
Que puede que las cosas estén cambiando, que nosotras no seamos exactamente igual que antes, pero lo único que vamos a sacar de todo esto son motivos para ser más fuertes, más sinceras todavía.
Porque no voy a dejar ni que discusiones ni personas te separen de mi.
Que siempre que me has necesitado he estado ahí para escucharte, para aconsejarte. Ni dudaba -ni dudaría ahora mismo- en escaparme donde fuera si estás mal. Cuando has llorado,yo he llorado contigo y si tú reías,yo también.
Al igual que si yo necesitaba sonreír no tardaba más de dos minutos en llegar tu llamada,o un abrazo al día siguiente con un 'Sonríe gorda'.
Siempre, Isabel,siempre. Porque una vez te prometí que no te iba a dejar sola, que amigas como tú ya no se encuentran y no me cansaré de decírtelo.
Y es que no sabes que miro el vídeo de tu cumpleaños cuando estoy mal, o nuestras conversaciones,o nuestras fotos.
Que pienses lo que pienses, y pase lo que pase de aquí a unos meses, siempre vas a poder contar conmigo; para lo bueno y para lo menos bueno.
Suelen decir que una imagen vale más que mil palabras,¿no?
Te quiero muchísimo.
