Que dure hasta que acabe.
..y que nunca termine

7 de abril de 2013

Lo nuestro es tan genial que nadie puede decir que lo entiende, porque no es así

Que sí, que vale, que todo pasa por alguna razón, pero alguien me llega a decir hace 365 días que le iba a querer lo que le quiero hoy, y de verdad que no le habría creído.
Hace un año me pasó eso que sucede pocas veces en la vida, conocer a alguien de repente y que se vuelva necesario cada día. Prefiero llamarlo hábito. Un hábito es todo aquello que se repite regularmente y que, al cabo del tiempo, el cuerpo lo asimila como algo natural y lo desarrolla con facilidad. Pues créedme cuando digo que una persona también puede considerarse un hábito. Cuando sólo necesitas un 'Hola' con nombre y apellidos.

Porque después de tanto tiempo una aprende cosas como que los posits sirven para algo más que recordarte algo importante, o  que puedo parecer cabezota y orgullosa pero sé reconocer mis errores y si tengo que pasarme una noche entera escribiendo de la mejor forma una disculpa, me la paso.

Hace un año encontré a alguien grande, muy grande. Quien me ha levantado una y otra vez mientras para los demás siempre había estado de pie. Alguien que me ha visto pintada, sin pintar, llorando, sonriendo, enfadada, indignada, y a pesar de todo me veía preciosa
Alguien que ha conseguido sacarme a base de cosquillas de esa coraza con la que me había cubierto para evitar que me hicieran daño.

Ha llovido mucho desde aquel siete de abril, y nosotros tampoco somos los mismos. 
Hemos aprendido por las malas que hay pequeñas manías que matan, que ciertos temas hay que tratarlos con cuidado, y que los reproches y rencores no nos llevan a nada bueno.

Todo eso nos ha hecho crecer. Nos ha hecho saber valorar mejor cada momento y cada persona. Porque ahora sabemos lo que es sentir que hemos perdido a alguien, aunque sea por unas horas, o unos días. Esa sensación de vacío, de ganas de tragarte tus palabras, coger el puto teléfono y marcar un número. Su número.

Pero bueno,supongo que eso es lo que nos hace especiales. Tener a alguien que daría tantas cosas por ti y por el que tú harías lo mismo, o más.

'Y que a pesar de todo el tiempo no nos va a separar. Agarra mi mano sin miedo, pequeña. Sólo ámame y que sea para siempre'


Te voy a querer aquí, en Roma, Florencia, Venecia, Praga, Bratislava o Budapest. Donde haga falta, siempre estaré para demostrártelo.